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LA DOXA

Experiencia teatral inmersiva

Tecnología, control y la deshumanización de los cuerpos.

La Doxa es una experiencia teatral inmersiva que transporta al público a un futuro distópico donde la tecnología y la inteligencia artificial controlan los cuerpos, las mentes y las emociones. Ambientada en un call center futurista, la obra examina cómo la automatización y la despersonalización, impulsadas por algoritmos y sistemas de IA, afectan la identidad humana, mientras los trabajadores son reducidos a meras piezas de un engranaje opresivo.

Con una estética cyberpunk y un dispositivo escénico híbrido que combina teatro físico, proyecciones cinematográficas y tecnología de mapping, La Doxa propone una reflexión visceral y crítica sobre la vigilancia, el control digital y la alienación en la era de la inteligencia artificial.

El costo humano de la eficiencia digital.

La Doxa plantea una reflexión crítica sobre el impacto de las tecnologías de control en los cuerpos y las subjetividades. En un contexto distópico, la obra aborda la despersonalización creciente en los espacios laborales, el avance de la inteligencia artificial y la vigilancia digital como formas actuales de dominación.

El universo escénico que construye La Doxa se basa en la fragmentación, la repetición y la saturación sensorial para representar la lógica del sistema: una maquinaria que optimiza, automatiza y vigila.

La obra indaga en cómo la tecnología no solo opera sobre el cuerpo físico, sino también sobre el pensamiento, los deseos, las emociones. Las herramientas digitales ya no son neutrales sino que configuran un nuevo régimen de poder que actúa sobre lo íntimo, generando nuevas formas de pensamiento y percepción orientadas al rendimiento y la eficiencia.

No buscamos explicar, sino producir una experiencia sensible que incomode y movilice. Con una puesta inmersiva, interpela al público sobre los efectos de un sistema que captura lo humano para ponerlo al servicio de una lógica de producción constante. En esta propuesta escénica, el espectador no es un testigo pasivo, sino parte activa de un dispositivo que cuestiona las fronteras entre libertad y control, entre lo humano y lo programado.

En un contexto donde la inteligencia artificial comienza a reemplazar trabajos humanos, La Doxa señala el costo emocional y social de esa transición. Es una propuesta artística conectada con los conflictos actuales, abordando de manera incisiva temas como la inteligencia artificial, alienación laboral, la opresión sistémica y el dominio de la tecnología sobre la humanidad. En el contexto de un capitalismo cada vez más agresivo, la obra expone cómo los espacios de trabajo actuales (entre ellos los call centers) se han convertido en microcosmos de deshumanización.

Es una experiencia inmersiva donde no hay una única historia, sino un conjunto de imágenes y acciones fragmentadas donde se explora como la inteligencia artificial y capitalismo voraz deshumanizan a los trabajadores. Ambientada un call center distopico, la tecnología controla cuerpos y mentes, mientras el sistema los convierte en piezas de un engranaje. Un viaje sensorial y crítico sobre el impacto de la automatización, los límites de la productividad y el poder invisible de las corporaciones.

La Doxa invita a cuestionar las dinámicas laborales modernas y la pérdida de la individualidad en un mundo regido por el consumo y la eficiencia.


La obra no solo busca entretener, sino también abrir un espacio de discusión sobre cómo nos relacionamos con el trabajo, la tecnología y nuestra propia humanidad.

LA DOXA propone un acto de resistencia simbólica: devolverle el cuerpo a la experiencia humana.


FICHA ARTISTICA Y TECNICA


Asistencia de Dirección y Producción

Santiago D’Ambrosio


Diseño y Dirección Audiovisual

Miguel Aguirre


Musicalización, Dramaturgia y Dirección general

Ofelia Grego


Produccion general

Extremo Voltaje Teatral